Parece que el incumplimiento del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) tiene múltiples formas. Eso sí, dependiendo de las manos con que lo acojamos. Si nos ceñimos al ámbito más legal, el incumplimiento puede manifestarse en una serie de multas o sanciones capaces de superar los 20 millones de euros. Si, por el contrario, nos enfocamos en consecuencias más directas, el incumplimiento se manifiesta por medio de la pérdida de la confianza otorgada por nuestros clientes, pérdida de la reputación y activos, difamación de la empresa, etc.

En cualquier caso, las consecuencias de ignorar el Reglamento no pueden ser positivas. Al contrario. Es lo que están viviendo algunos negocios B2B que realizan tareas con sus proveedores u otras relaciones comerciales.

Este es solo un ejemplo escogido entre la multitud de negocios B2B que componen nuestra sociedad, un sector que ha ido creciendo considerablemente durante los últimos años gracias al e-commerce.

¿Por qué es importante que estas compañías protejan sus datos?

La protección de datos en el punto más alto de las empresas

De entre todas las razones, causas o principios que nos pueden llevar a situar la protección de datos en la cima de las organizaciones, se encuentran las de garantizar la seguridad y la transparencia de nuestras operaciones. Hablamos de dos valores indiscutibles en los pilares de todo negocio.

Nos encontramos inmersos en el último trimestre del año 2018, lo que nos obliga a hacer balance de lo que ha sido y de lo que será. ¿Recuerdas? El pasado 25 de mayo se dio un paso importante en materia de protección de datos, comenzándose a aplicar la normativa vigente. Desde entonces, proteger la información es un tema muy en boga en las empresas, y es que debemos ser conscientes de que, en nuestros núcleos organizativos, manejamos datos que no nos pertenecen y, como tal, somos responsables de utilizarlos correctamente.

Desde aquel momento, el RGPD se ha convertido en un punto obligatorio, comprometido, aplicable y exigible. Y tú, ¿cuentas ya con las medidas de seguridad necesarias?

Un cambio que salpica al B2B

Si formas parte de una organización establecida en la Unión Europea (UE) que trata datos personales como parte de sus actividades, independientemente del lugar en el que se traten, o si tu compañía se encuentra fuera de la UE y ofrece productos o servicios, o establece relaciones con personas de la UE, entonces, y solo entonces, estarás obligado a cumplir con el RGPD.

De las relaciones entre empresas puede surgir un sinfín de información que requiere el nivel básico, medio y alto de seguridad. Veamos algunos ejemplos:

  • Nivel básico. Incluye el tratamiento de datos de carácter personal: nombre y apellidos, DNI, domicilio, dirección de correo electrónico…
  • Nivel medio. Información administrativa o penal relacionada con una persona u otro dato con el que se le pueda identificar: gustos, actividades, hobbies…
  • Nivel alto. Datos más sensibles: raza, pensamientos políticos, salud, vida sexual…

Estos niveles de seguridad deben ser establecidos por las empresas en función de los datos que manejen, y es que la protección de datos debe formar parte de una estrategia de seguridad integral.

¿Y qué ocurre con tus trabajadores?

Pese a estar haciendo hincapié en los datos que surgen en la relación comercial de unas empresas con otras, tal y como los pagos de proveedores o el envío de ofertas comerciales, no son los únicos datos que se deben proteger en este escenario. Destaca, también, la importancia de garantizar la seguridad de nuestros empleados.

¿Cómo estás protegiendo sus datos?

Por norma general, los trabajadores deben haber recibido una formación específica antes de la aplicación del Reglamento con el fin de conocer las novedades.

Más adelante os iremos contando algunas formas sencillas y efectivas de proteger la información con la que trabajas.

¿Preparado para dar el siguiente paso?