¿Alguna vez te has preguntado qué pasaría si pasaras por alto la protección de la información con la que trabajas en tu consultoría? Lejos de buscar una respuesta ambigua, en este post queremos compartir contigo el punto en el que radica la importancia de su seguridad. Los datos no deben ser descuidados, sobre todo teniendo en cuenta la presente aplicación del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y sus exigencias.

Nos aterrorizan los incidentes de ciberseguridad que sufren las empresas, y no es para menos. Sobre todo, teniendo en cuenta el informe publicado por FireEye en el que se especifican los sectores que han sido un objetivo principal para atacantes. Entre ellos se nombran, literalmente, los Servicios y la Consultoría, pero en la actualidad, no solo operan los ciberataques, sino que también se manifiestan incidentes tan simples como dañinos, tan sencillos como alarmantes.

Os hablamos de actividades tan simples como el envío de un correo electrónico a la persona equivocada, la pérdida de un dispositivo en el que almacenamos información, etc. Y la verdad, es que una empresa empieza su camino hacia el colapso cuando sus bases quedan abiertas a miradas ajenas.

Caminemos hacia adelante.

Información sensible, un activo fundamental para las consultorías

Somos seres humanos, y, como tal, nuestro instinto nos exige pedir o buscar ayuda en diversos momentos de nuestra vida. Acudimos a profesionales expertos y especializados en una determinada área o materia, lo que conocemos como consultoría. Esperamos obtener un servicio profesional que se ajuste tanto a nuestras necesidades como a los patrones de su actividad.

Con este objetivo, millones de personas se ponen en sus manos cada día, y millones de profesionales depositan sus nombres, apellidos, DNIs y, en definitiva, una inmensa cantidad de información sensible en estos espacios de trabajo. Las preguntas que nos hacemos son la siguiente: ¿cuentan las consultorías con sistemas de protección de datos que se ajusten a lo requerido en el RGPD?, ¿están preparadas para afrontar los nuevos retos de la seguridad?

En general, las consultorías trabajan con todo tipo de empresas y personas, desde bancos, petroleras y laboratorios, hasta agricultores y abogados. ¿Imagináis la cantidad de datos que pueden llegar a almacenar? Por esta razón, los consultores se han convertido en un objetivo prioritario para los incidentes, pues cuentan con un gran poder.  La información es su principal activo, por eso resulta imprescindible garantizar su protección.

La seguridad también forma parte del éxito.

Una mala protección de datos puede destruir tu trabajo

Dicen algunos expertos en tecnología para protección de datos que la información, cuando se fuga a donde menos te lo esperas, causa un gran impacto. Esta afirmación se ha convertido en una de las principales razones por las que las consultorías deberían dar un paso más allá en esta materia. Los expertos en asesoramiento cuentan, en su mayoría, con una larga experiencia, han trabajado durante años para conseguir clientes y conformar sus activos, y se han ganado la confianza de miles de profesionales. ¿Qué les frena a la hora de proteger su información para seguir garantizando tales virtudes?

Una sola apuesta por la seguridad y la información estará a salvo. De eso se trata, pues de lo contrario, el impacto puede traducirse en consecuencias como: pérdida de los activos empresariales, adiós a la confianza otorgada por los clientes durante años, difamación de la empresa, pérdida de su reputación, caída en los mercados de valores, pago de las multas impuestas por el Reglamento, y cierre del negocio. ¿Quién está preparado para soportar algo así? Posiblemente, nadie.

Así que, a la pregunta ¿puede destruir una mala protección de datos tu trabajo? La respuesta es sí. No lo decimos nosotros, lo dice la normativa vigente. La realidad que tenemos ante nuestros ojos nos dice que “siete de cada diez empresas puede que no lleguen a tiempo en su adaptación al RGPD del 25 de mayo de 2018”. No dejes que la tuya sea una de ellas.

La responsabilidad de las consultorías con sus datos

El objetivo fundamental de los consultores reside en ofrecer un servicio profesional orientado a ayudar a los directivos de una empresa “a identificar o evaluar algunos de los posibles bloqueos u oportunidades de mejora que existen en las empresas”, por ejemplo. De esta forma, encaminan su actividad hacia un único destino: garantizar la calidad de sus acciones. Para ello, cuentan con diversas responsabilidades:

  • Someterse al cumplimiento de lo establecido en el Documento de Seguridad de la empresa, así como con el RGPD.
  • Guardar y proteger los datos personales de sus clientes, asesorarles y garantizarles el buen ejercicio.
  • Conocer la privacidad de todos los datos que manejan, así como la obligación de mantener el secreto de la información.
  • No divulgar los datos ni contraseñas que tengan para acceder a dicha información.
  • Usar los datos, únicamente, para los fines que hemos acordado.
  • Solicitar las autorizaciones que sean necesarias para cualquier tipo de tratamiento con los datos.

Desde las empresas, desde las consultorías, contemplamos toda esa información con algo que yo diría que es una mezcla de libertad e incertidumbre. Su protección les brinda el ingrediente de la seguridad. Es algo que nos compete, que nos resulta imprescindible para una actividad tan marcada por la confluencia entre la tecnología y los recursos humanos. Hoy brindamos por el derecho laboral y el uso de las tecnologías, dos aspectos imprescindibles en la competencia empresarial de hoy en día.

Ya no hay ‘peros’ que valgan en materia de protección de datos, y, del mismo modo, quienes opten por dejarlo de lado, estarán poniendo en riesgo su trabajo, así como extendiendo un ancho telón de falta de responsabilidad. Tenemos bajo nuestro brazo la única carta que no da lugar al juego, sino que lo finaliza con un remate de seguridad.

Si quieres seguir creciendo, es el momento de hacerlo con firmeza.